Nuevo Año

2 enero, 2012 § Deja un comentario

De un tiempo a esta parte he comenzado a disfrutar la dulce declinación de la vejez. En cualquier caso es un efecto reciente, apenas incoado, que se manifiesta en un redescubrimiento de la inocencia y en una sensibilidad diminutiva, apta para el goce de lo minúsculo. Por lo que importa aquí supongo que se aparecerá en un aire subjetivo inclinado a las confesiones.  No quisiera caer en la triste egolatría del moderno pero se me adentra cada día un poco más una dulce tonalidad personal, melancólica pero de ningún modo pesimista, que tiñe mi consideración de cualquier cosa.  Todos lo han visto en el rostro de los ancianos y su intenso sentimentalismo, a menudo – es cierto – amanerado y excesivo o duro y desabrido, según la persona.  Yo diría que entre el individualismo egolátrico y esta visión personal, que juzgo propia del hombre adulto, no hay confusión posible, pero lo cierto es que no lo sé y tampoco me importa.

A todos los que de un modo u otro pasáis por aquí, os deseo que el tiempo venidero os caiga encima hasta disminuiros de un modo semejante, porque este bien que quiero para mí no puedo dejar de desearlo para vosotros. Salud y buen año.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo Nuevo Año en A Día de Hoy.

Meta

A %d blogueros les gusta esto: