Oclocracia

3 febrero, 2013 § Deja un comentario

Las cloacas de la democracia parlamentaria o del sistema de partidos han de ser siempre caudalosas. Al fin y al cabo es la dimensión política de un sistema productivo capaz de defender el beneficio público que esconden los vicios privados. Nuestra subjetividad sin columna vertebral lo entiende bien y sobran, por tanto, explicaciones.

Lo que resulta un signo no es la cloaca, ni siquiera su caudal sino lo revuelta que baja la mierda.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo Oclocracia en A Día de Hoy.

Meta

A %d blogueros les gusta esto: