Hic et Nunc

12 mayo, 2013 § Deja un comentario

Se multiplican los signos del final del tiempo de la dormidera. La renovada polarización  nos alineara a todos y sólo el tiempo pondrá a cada uno en su sitio. Se recuerda ya la olvidada identidad de guerra y política, la olvidada consecuencia de derecho y de fuerza. Sale a la luz el feo rostro de la alcahueta que llamamos democracia parlamentaria y su sistema de partidos. Por fin explota el globo de viento de los derechos del hombre. Por mi parte, el momento me toma – sin sorpresa alguna – a edad avanzada y profundamente escéptico, aunque basculando entre el  amable rigor del magister laetus, G. K. Chesterton, y la severa ternura del príncipe Kropotkin. En cualquier caso, quiero decir que no hay otra solución que medir las fuerzas. La cuestión se limita ya únicamente a los medios y a las formas. 

Movilización forzosa.

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