Libera Nos a Malo…

14 mayo, 2013 § Deja un comentario

Nos acomete el rostro quemado del ángel caído. Son habituales las noticias sobre abusos y corrupciones, violaciones o asesinatos. La brutalidad de los mismos parece, sin embargo, creciente y es indudablemente mayor su visibilidad. No sólo la piratería económica convertida en esencia de nuestra vida social, a la que necesariamente siguen gestos de bucanero, de ratas del mar y de la tierra. Desde organizaciones políticas que promueven la legalización de la pederastia, a sujetos que violan a sus hijos y nietos durante décadas, asesinatos indiscriminados en centros educativos, mercados o en la vía pública.  Un hombre, que se define como depredador sexual, encadena, golpea, viola a un grupo de jóvenes. Se practican abortos por el método de golpear a las jóvenes embarazadas. Liberadas éstas, una de ellas con el rostro deformado por los golpes, se niega a regresar al domicilio de sus padres donde padeció abusos y violaciones en su corta existencia anterior al rapto. Imágenes recientes muestran a un guerrillero sirio abriendo el tórax de un enemigo caído, de donde arranca el corazón para morderlo.  Son escenas de brutalidad orgánica y directa a las que subyacen estadísticas demoledoras: toneladas de alimento arrojadas a la basura, aterradoras condiciones laborales de hombres desconocidos, a miles de kilómetros de distancia, pero de cuyas manos proceden la ropa que vestimos, la comida que degustamos, el coche que conducimos pero, también, el aire que respiramos. La industria publicitaria solicita constantemente nuestros apetitos, su deleite se alimenta de la carne de otros crecientemente distantes, desde hace tiempo enteramente ajenos.

Está lejos el tiempo en que este incremento contó sus primeros avances a partir de un afeamiento del vestido y del gesto, una leve degradación de la cortesía que se convirtió en una rudeza bastarda: la amabilidad cortés – nacida del corazón – convertida hoy en técnica de relación orientada a la fidelización del cliente. El capital humano estandarizado y descompuesto en magnitudes abstractas, con el consiguiente distanciamiento técnico de la singularidad vivida… Es el triunfo de la desconfianza, la sospecha como método de conocimiento, el hombre contrahecho erigido en arquetipo y norma anti-sagrada.

Sin duda todo esto es tan viejo como la historia, pero su patente visibilidad muestra hoy la potencia densa y sustantiva del mal, su irrefrenable arrogancia. La telemática es la herramienta de esta soberbia nefanda.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo Libera Nos a Malo… en A Día de Hoy.

Meta

A %d blogueros les gusta esto: