La máquina humana

20 septiembre, 2015 § Deja un comentario

En relación con la entrada anterior puede señalarse que, frente a la idea marxista ante cada revolución fracasada, según la cual la situación no habría estado madura y el ensayo se habría realizado “demasiado pronto”, tras el fracaso ludita puede decirse, y quizás de una vez para siempre, que es ya “demasiado tarde”.

Pero la naturaleza de las máquinas a destruir – con las relaciones socioeconómicas que instauran y la consiguiente demolición de la realidad personal o comunitaria – es ya indiscernible de nuestro propio cuerpo de manera que parece que estaríamos abocados a la autodestrucción. El horizonte no puede ser menos halagüeño. Queda en casos singulares, rarísimos, la posibilidad de ver el mundo y el signo que le da sentido, pero la potencia de la inocencia requerida no se encuentra ya en los niños. Pronto ellos serán otro objeto del diablo.

Manipulación genética de embriones humanos.

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