Gustavo Bueno

29 noviembre, 2015 § Deja un comentario

Un gesto característico de D. Gustavo. Auscultación

Gustavo Bueno. Suma y sigue. El Español. 

Luz de Luz

27 noviembre, 2015 § Deja un comentario

Vivimos un un mundo sombrío y nos afanamos diariamente, incluso sin advertirlo, por extender una mancha de mala sombra sobre la existencia. A veces, sin embargo, se abre un desgarro luminoso, un rompimiento de gloria, capaz de invadir el oscuro dominio que hemos instaurado. Es minúsculo y leve y tiene una figura frágil y un gesto de inocencia desoladora. No sucede a menudo, pero algunas veces un aire del paraíso alienta en las más pequeñas cosas y se hace verdad el paisaje o un perfil cobra una belleza sin traza de opacidad, un risa se erige en señora del día presente y asombra al mundo una luz sin matices, perfectamente luminosa. Es entonces la hora de dar gracias, con las manos tendidas, al Señor de todas las cosas.

No es fácil ver la verdad tras la sombra que arrojan multitudes de bocas, la bondad tras la muralla de los gestos sombríos y los labios apretados, la belleza tras la impostada cadencia que da la mentira a tantas obras sin gracia o a las palabras en fórmulas sin latido y sin memoria.

En el pecho respira una aguja de nada, el turbio sedimento de los días vacíos y la vida gastada. Nada sabe el que desprecia en el prójimo su gesto miserable, su inteligencia menguada, la impotencia de su ira abortada… En el propio pecho habita una bestia acosada. Cuando se abre paso el viento nuevo y la luz de la Luz desborda, con gesto sencillo de omnipotencia atronadora, la vana costra de irrealidad que nos ahoga, entonces como ahora nos inunda un deseo ferviente de agradecimiento. Sabemos entonces que la Realidad es generosa.

Almudena Hernando

16 noviembre, 2015 § 2 comentarios

Almudena Hernando es profesora de Prehistoria en la UCM. Empecé a leer sus trabajos por sugerencia de un amigo, buen consejero, que me señaló “La fantasía de la individualidad”. Otros amigos me informan últimamente de que está presente en numerosos foros, en los que resulta una presencia sosegada y profunda. Entiendo que hay una gran distancia entre sus posiciones y las que, por mi parte, he podido ir esbozando. Sin embargo, la convergencia que supone la defensa de una idea relacional de la identidad, es un elemento básico común que produce una simpatía inmediata. Creo que esa posición común puede trascender lo que pudiera parecer una mínima convergencia.

“Giddens recuerda que, aunque el concepto de “riesgo” aparecía en el Maquiavelo del siglo XIV, sólo empezó a formar parte de la lengua cotidiana en el mundo occidental del siglo XVII, paralelamente a la utilización del término individuo como sinónimo de persona. Sólo entonces la división de funciones y el control tecnológico del Renacimiento alcanzaron un nivel que hizo que una mayoría de los hombres del grupo sintiera que su seguridad dependía más de los cambios que ellos mismos producían que de la repetición inacabable del modo de vida transmitido por el mito de origen (y escrito en la Biblia en el caso europeo). En consecuencia, sólo a partir de entonces una mayoría de hombres (su número fue creciendo a medida que aumentaba la complejidad socioeconómica y sus respectivas posiciones de especialización o poder) comenzó a valorar el cambio como el secreto de la supervivencia, en lugar de considerarlo un riesgo para la misma. De ahí que, a partir de ese momento, comenzara la transición que en el siglo XIX acabó por sustituir definitivamente el Mito por la Historia como discurso de legtimación y origen.” (Hernando, A.)

Arrostrar.

14 noviembre, 2015 § Deja un comentario

No niego que la política occidental en oriente próximo haya sido un desastre, ni que la actual forma de vida occidental produzca náuseas. No niego que la explotación industrial y racional del mundo produzca destrucción y sufrimiento. Pero niego que la religión resulte ser una superestructura envolvente, un simple medio de ocultación de tensiones político-económicas reales. El Islam se encuentra en las raíces de Europa al punto de que en buena medida, la primitiva forma de Europa se define contra el Islam, con los reinos de nuestra península en vanguardia de esa constitución. No en vano Cristiandad fue el primer título que recibiría esa morfología de vida en común de cuya evolución – aunque habría que darle el nombre que merece, es decir, degradación o corrupción – procede la Europa moderna, de unidades políticas absolutas y su consiguiente razón de Estado, un proceso acompañado en el terreno antropológico de un atomización o individualización extrema con la consiguiente debilidad personal y fragilidad constitutiva de las crecientes masas de nuevos ciudadanos consumidores.

Hoy cabe continuar engañándose con el humanismo abstracto y el sueño de una paz que lo único que perpetúa es el marasmo social europeo. Octavio Paz, entre otros muchos y mucho menos reconocidos, comprendió la construcción liberal de esa Unión Europea, en contra de cualquier forma de sustrato metapolítico. Pudo comprender el insubstancial fundamento de dicha unión: “una prosperidad sin grandeza” o “un hedonismo sin pasión y sin riesgos”. Octavio Paz concluía: “De ahí la fascinación que (en Europa) ejerce sobre sus multitudes el pacifismo, no como una doctrina revolucionaria, sino como una ideología negativa”. Su conclusión es sangrante: “(el pacifismo europeo) es la otra cara del terrorismo: dos expresiones contrarias del mismo nihilismo”.

Habrá que rectificar los errores de tres siglos de locura europea, de los cuales – dicho sea de paso – estuvo ausente España debido a su esfuerzo por sostener el programa – hoy olvidado – de otra modernidad. Habrá que encontrar responsables de la exacerbación del odio contra esa Europa moderna. Concederé al respecto lo necesario, pero es ingenuo y peligroso seguir engañándose en lo fundamental y, más bien antes que después, la determinación por la que cada cual opte significará una auténtica alineación.

Ecualización y homogeneidad: La era del aislamiento mutuo.

14 noviembre, 2015 § Deja un comentario

Parábola de la noche.

7 noviembre, 2015 § Deja un comentario

La catástrofe silenciosa se produjo con lentitud y asombrosa parsimonia. Ésa es la razón de que tantos todavía no la contemplen, pese a consistir en una brutal amputación. Un gesto terrible de festiva desolación, una lúdica forma de destrucción, una mueca cínica en la que, quien la ha visto, no reconoce la sonrisa humana. Todo es signo de la obturación de las fuentes de la felicidad. Espasmódicos gestos de alegría impostada han sustituido la expresión común de la felicidad.

En el desierto arrasado y violento de nuestra vida civil buscamos sentarnos en silencio y centrar en ningún punto la mirada. Sin objeto, en oración acrisolada. Aguardamos el ocaso sin mañana en que quepa encontrar en la más perfecta noche la mano fraterna que ilumine con su tacto familiar las entrañas de la bestia. Esperamos que el infierno que se instala como criterio y como norma tenga su final mañana, cuando la voz de los hombres recupere el timbre real de una vida consagrada.

Y dedicar los días al análisis del hundimiento para alimentar la mínima esperanza de que también para nosotros habrá mañana. Evocar la memoria de los vencidos en esta batalla y afirmarnos sobre el terreno con la escasa potencia resignada de quien está dispuesto a caer. En la noche plena no dejo de saber quién me acompaña.

Progreso y Regreso.

2 noviembre, 2015 § Deja un comentario

“La única tristeza es no ser un santo”  (Hugo M. Enomiya/18.10.1945)

¿Dónde estoy?

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