Almudena Hernando

16 noviembre, 2015 § 2 comentarios

Almudena Hernando es profesora de Prehistoria en la UCM. Empecé a leer sus trabajos por sugerencia de un amigo, buen consejero, que me señaló “La fantasía de la individualidad”. Otros amigos me informan últimamente de que está presente en numerosos foros, en los que resulta una presencia sosegada y profunda. Entiendo que hay una gran distancia entre sus posiciones y las que, por mi parte, he podido ir esbozando. Sin embargo, la convergencia que supone la defensa de una idea relacional de la identidad, es un elemento básico común que produce una simpatía inmediata. Creo que esa posición común puede trascender lo que pudiera parecer una mínima convergencia.

“Giddens recuerda que, aunque el concepto de “riesgo” aparecía en el Maquiavelo del siglo XIV, sólo empezó a formar parte de la lengua cotidiana en el mundo occidental del siglo XVII, paralelamente a la utilización del término individuo como sinónimo de persona. Sólo entonces la división de funciones y el control tecnológico del Renacimiento alcanzaron un nivel que hizo que una mayoría de los hombres del grupo sintiera que su seguridad dependía más de los cambios que ellos mismos producían que de la repetición inacabable del modo de vida transmitido por el mito de origen (y escrito en la Biblia en el caso europeo). En consecuencia, sólo a partir de entonces una mayoría de hombres (su número fue creciendo a medida que aumentaba la complejidad socioeconómica y sus respectivas posiciones de especialización o poder) comenzó a valorar el cambio como el secreto de la supervivencia, en lugar de considerarlo un riesgo para la misma. De ahí que, a partir de ese momento, comenzara la transición que en el siglo XIX acabó por sustituir definitivamente el Mito por la Historia como discurso de legtimación y origen.” (Hernando, A.)

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§ 2 respuestas a Almudena Hernando

  • hvicenteucmes dice:

    Hola Fernando

    Aunque el bagaje es limitado, y cualquier estimulo puede ser susceptible de ser ensalzado arbitrariamente, para en “reenganchado”, con un cierto sentimiento de segunda oportunidad, me ha parecido un descubrimiento. Cuyo secreto creo que está, no sólo en el contenido y su valor intelectual (que uno no puede juzgar adecuadamente), sino en lo que el texto transmite de pasión por el conocimiento como se puede contrastar en algunas de sus conferencias visualizables en la red.

    El texto -de carácter científico-racional- creo que consigue trasmitir “algo más”, procedente de la propia implicación de la autora en el texto. Parecería como si “le fuera algo en ello”, en el sentido de que se deja “algo personal” que creo que explica esa sensación de “simpatía inmediata” que genera el texto, más allá de las coincidencias o grado de comprensión de las tesis defendidas en el libro. Digamos que “predica con el ejemplo” y deja traslucir esa identidad relacional que mantiene y ejerce en este caso con su propio trabajo. Habrá que seguir explorando…

    Gracias por el descubrimiento!!

    Horacio Vicente. Grado Antropologia. Turno tarde

  • Escoliasta dice:

    En ocasiones como ésta aparece el sentido que pueda tener este trabajo.
    Muchas gracias a ti.

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