Sobre Educación. Dos apuntes.

20 octubre, 2016 § 1 comentario

1.EL IMPARCIAL 20/10/2016

 ____________________________________________________________________________________________________

2. Fragmentos de ‘Educación por las musas’, de Dennis Quinn (1928-2011). Conferencia pronunciada en la Universidad de Kansas el 13 de septiembre de 1977. Quinn fue uno de los fundadores del Programa Pearson de Humanidades Integradas de la Universidad de Kansas, junto a John Senior y Frank Nelick. Traducción de Cruz y Fierro.

“En ‘Las Leyes’, de Platón, se nos dice: “¿Debemos entonces comenzar con el reconocimiento de que la educación es recibida primero a través de Apolo y las musas?”

Las musas son las deidades de la poesía, la música, la danza, la historia y la astronomía. Ellas introducen al joven en la realidad del asombro. Es una educación total que incluye el corazón —la memoria, las pasiones y la imaginación— lo mismo que el cuerpo y la inteligencia. El primer paso de esa educación son las canciones de cuna y los cuentos de hadas, que presentan al niño el fenómeno de la naturaleza. “Estrellita de San Juan, brilla, brilla sin parar” es una introducción Musical (con ‘M’ mayúscula) a la astronomía, que incluye algunas de las observaciones primarias de los fenómenos astrales y moviliza la emoción humana apropiada al caso: el asombro.

La educación por las musas es participativa. Cantar una canción de amor no es lo mismo que estar enamorado, pero es participar de alguna forma de esa experiencia. Cuando un niño ve el brillo de una estrella aprecia ese brillo directamente; pero cuando canta la canción conoce el brillo indirectamente participando de él. La poesía y la música, e incluso la astronomía, en este nivel no son para ser estudiadas, son para ser vividas.

Tal vez, más tarde, uno pueda aprender las causas físicas de este fenómeno que son las estrellas. Es un tipo de conocimiento más elevado, intelectual y abstracto, pero ello no eclipsa esa experiencia original que, de hecho, refleja algo que elude la ciencia más elevada. Existe algo de felicidad en un brillo, y todas las fórmulas de la ciencia no deberían y no necesitarían extinguir, ni pueden exceder, esta primera experiencia. Porque aquéllos a quienes los cielos causan felicidad, conservarán el brillo en sus ojos.

El mismísimo modelo de educador horizontal es Tomás Gradgrind, el prosaico maestro de Dickens [en ‘Tiempos difíciles’], “con la regla, la balanza y la tabla de multiplicar siempre en el bolsillo, dispuesto a pesar y a medir en todo momento cualquier partícula de la naturaleza humana para deciros con exactitud a cuánto equivale”. El alumno preciado de Gradgrind es Bitzer, el estudiante de honores inevitables, siempre listo para escupir la “respuesta” por partes.

A la pregunta, ¿qué es un caballo? Bitzer da una respuesta horizontal perfecta: “‘Cuadrúpedo, herbívoro, cuarenta dientes; a saber: veinticuatro molares, cuatro colmillos, doce incisivos. Muda el pelo en primavera; en las regiones pantanosas muda también los cascos. Tiene los cascos duros, pero es preciso calzarlos con herraduras. Se conoce su edad por ciertas señas en la boca”. “Esto y mucho más dijo Bitzer”, concluye Dickens.” Y lo mismo ocurre con los miserables hijos del maestro Gradgrind.

Ninguno de los pequeños Gradgrind había aprendido alguna vez “Estrellita de San Juan, brilla, brilla sin parar”. Ninguno de los pequeños Gradgrind se había maravillado por un tema tal. Cada uno de ellos había disecado a la Osa Mayor, pero ninguno había manejado el Carro Mayor como una locomotora. Ninguno de los pequeños Gradgrind había nunca asociado una vaca en el campo con esa famosa vaca con el cuerno deforme que molestó al perro que preocupó al gato que mató la rata que comió la malta, ni siquiera con esa otra vaca, aún más famosa, que tragó a Pulgarcito; nunca habían escuchado hablar de tales celebridades, y para ellos la vaca era sólo un cuadrúpedo con varios estómagos.

La criatura humana es ‘anthropos’, el animal erguido, levantado sobre sus pies, capaz de volver sus ojos a los cielos verticales. Hay educadores que nos dicen que es humano mirar hacia fuera, hacia adentro o hacia abajo, pero las Humanidades, al hablar a través de las musas, nos dicen, con Robert Frost:

“Elige algo como una estrella”.

O con Gerard Manley Hopkins:

“¡Mira las estrellas! ¡Mira, levanta tu mirada hacia los cielos!
¡Oh! mira a la gente sentada alrededor de las fogatas en el aire!”.

 

Anuncios

§ Una respuesta a Sobre Educación. Dos apuntes.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

¿Qué es esto?

Actualmente estás leyendo Sobre Educación. Dos apuntes. en A Día de Hoy.

Meta

A %d blogueros les gusta esto: