España: enigma político y realidad histórica

2 abril, 2015 § Deja un comentario

El próximo miércoles 8 de abril, a las 19:30 en el Ateneo de Madrid.

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Supervivencia

15 abril, 2013 § Deja un comentario

Seguramente España, mucho más fuerte que esta humilde persona, acabe saliendo de esta crisis de fundamentos. Acaso sea capaz de alumbrar el bardo que cante su hazaña. Yo no tendré nombre en ella y seré uno de los anónimos signos en el camposanto del olvido. Lo que de aquí salga ni será lo que fue, ni lo que pudo ser. Los facticistas de la hora juzgarán que esa realidad es, por ser la realidad realmente existente, la mejor de las posibles. Yo melancólicamente  pienso que, sin ser honorable el mero aporte destructivo, existen realidades que es mejor no (re) conocer. No conoceré lo que de esta agonía secular resulte y no lo lamento.  Que España es (im)posible es un saber reiterado que, entre nosotros, los mejores han sabido de mucho tiempo atrás . Conservo la esperanza disminuida y vana de ocupar un humilde espacio en el mismo moridero que algunos españoles (im)posibles, con el de la Triste Figura en vanguardia.  No quiero verla, no quiero ver la sombra de España mendigando un lugar sobre la tierra. No quiero la España presente, la  España real pero mentida en la figura de una marca sin otro horizonte que su producto interior y su creciente deuda.

Hellas

12 febrero, 2012 § Deja un comentario

La dialéctica abstracta entre tensión y presión ha servido para definir la conjugación entre stásis y pólemos, al menos desde Tucídides.  En cualquier caso la discordia supone, en su relativa proporción, un caso de guerra, así como la recíproca. Pero aquí la abstracción se reduce a la dimensión de nuestro carácter.

El completo silencio al respecto, de nuestros medios de formación de masas, resulta ya clamoroso. Recojámonos. Hay que disponerse a ocupar posiciones.

Adiós a la universidad. El eclipse de las Humanidades.

27 enero, 2012 § Deja un comentario

Éste es el título de un libro, recientemente traducido al español, y que sólo poco tiempo antes había sido publicado en catalán. Su autor es Jordi Llovet, entre otras cosas prejubilado profesor de Literatura Comparada en la Universidad de Barcelona. Aunque Llovet parece incurrir en una oscura metafísica de la cultura, una metafísica que tiene su sustrato sociológico en la idealista, burguesa y bienpensante Europa Central, el libro ofrece un diagnóstico a menudo preciso y siempre intempestivo del sistema educativo y su reciente reforma (EEES) pero también de esa educación general que caracteriza a las sociedades ultramodernas. Por todo ello, como pocos libros recientes, conduce a aseveraciones, tácita comprensión y melancólico acuerdo.

Así, aunque habría que oponerse al autor en puntos sutiles y por tanto críticos, el acuerdo y el melancólico consuelo que se deriva de la simple comunicación pide el más inmediato agradecimiento.

En la faja, con la que se adorna el libro, aparecen unas palabras de F. Savater que, pareciendo elogiosas, lo disminuyen. Su anecdotario, tragicómico en alguna ocasión, resulta más a menudo sencillamente trágico. Me temo que no resulta en ningún sentido delicioso.  Su perspectiva sobre la educación superior posee en ocasiones enjundia, pero su rasgo más característico es la plena libertad con la que puede hablar un hombre ya jubilado y así liberado de la institución a la que ha dedicado su vida, así como la amarga distancia con que contempla la banalidad a que se ve reducida su entrega.

Pero hay demasiada esperanza en este desesperado, hay un exceso de fe en ese ídolo destronado que es la Cultura. De aquí la distancia que nos separa, pero agradecemos el diagnóstico y la erudición. Sólo podemos dar testimonio.

Ilustrísimo sobrepeso.

14 enero, 2012 § Deja un comentario

Uno entre los muchos ilustrísimos ciudadanos a cuyo gobierno estamos encomendados ha promocionado un nuevo método de adelgazamiento, muchísimo más avanzado que el ya viejo y muy conocido de comer menos y moverse más. La cuestión no tiene más relevancia que la de significar un síntoma más del mundo en el que estamos y en el que tratamos de vivir. Si la mujer del César además de ser honesta ha de parecerlo, el César mismo debería, al menos, parecerlo. Espero que no se me acuse de ingenuidad por no dudar de que su Ilustrísima ha de perder peso por requerimiento médico, pero, aún contando con mi ingenuidad, no puedo desconocer el viejo método ya mencionado y cuyo precio no tiene competencia, lo cual no deja de ser un factor a considerar en tiempos de escasez. El método que consiste en sujetarse a una dieta estrecha ofrece, además del valor de su reducido precio, el no despreciable de mostrar la disciplina y autodominio del gobernante. Cuando nuestra tradición pide del que ha de gobernar a otros que sea capaz de gobernarse a sí mismo, habría sido buena ocasión para mostrar el poder y sutileza con los que el gobernante practica le souci de soi. Acaso este ejercicio de la cura sui sea tan viejo y despreciable como el citado método de adelgazamiento, acaso resulte demasiado arriesgado porque manifiesta con nitidez la forma de nuestro carácter. No lo sé, pero en todo caso si no somos honestos, debiéramos tener la prudencia de parecerlo. Bastaría con no hacer ostentación o propaganda de tan dudoso método. Y vale.

Aristocracia Moderna

19 diciembre, 2011 § Deja un comentario

Aristos Campus Mundus  ha recibido otro sello internacional de excelencia. Es agotador el continuo énfasis en semejante excelencia, escondida bajo el viejo adjetivo griego. Hablo únicamente de impresiones, pero – tengo la sensación – de que late un oscuro paganismo bajo esta apoteosis del hombre paradigmático. La sonrisa audaz, el gesto satisfecho, la indumentaria misma de la respetabilidad y la eficacia, todo alude a un arquetipo contrario a la humildad, incompatible con la entrega absoluta o la plena abnegación. Nada tengo que decir en relación a la aristrocracia técnica y comercial, erigida en modelo humano para los entregados a las miserias del siglo. Me repugna, sin embargo, esta soberbia en el rostro de la Iglesia.
“Quien quiera ser el primero, hágase siervo de todos” Mc 10.44. Éste fue el elemento de afinidad entre Roma y la Iglesia de Cristo. El verso de Virgilio que pide someter al soberbio, anuncia ya la conversión del mayor en menor y del poder en servicio, único fundamento de toda autoridad.
Pero hoy Roma está convertida en capital del mundo y allí, como en todas partes, la nueva aristocracia muestra el feo rostro gentil de la mera plutocracia.

Inglaterra

9 diciembre, 2011 § Deja un comentario

En algún titular de la poco recomendable prensa diaria se señala hoy el aislamiento británico respecto de la naciente Unión Europea, proyectada nuevamente – al parecer – desde sus fundamentos… por enésima vez. Ahora bien, por una parte basta con evocar el orden fijado en Bretton Woods, modificado a comienzos de los años setenta, para comprender que el muy técnico problema financiero esconde la inexorable tensión metapolítica entre horizontes históricos no conmensurables.

A la luz de aquellas determinaciones de 1944, que señalan la conclusión relativa del ocaso de 1914/45, y contando con sus metamorfosis desde 1971, pero también con la enorme potencia de la lengua inglesa en que los europeos se entienden, pareciera que es Inglaterra la que condena al ostracismo y aísla nuevamente a Europa, de nuevo bajo el signo de Alemania. Digo Inglaterra. Ni Reino Unido, ni plataforma anglófona, ni Commonwealth… para señalar al núcleo de esa estructura imperial sin intención alguna de determinar su figura.

Quiero recordar, simplemente, que en otro tiempo incluso Bolívar podía afirmar, respecto del enemigo metafísico de Inglaterra (O. Cromwell): “somos un género humano”. ¿Qué somos hoy?.

¿Dónde estoy?

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